Tartas de Manzana de Hojaldre con Salsa de Caramelo

Noche de guardia.

Aburrimiento extremo.

Mi jornada nocturna comienza a las 9.30 pi em (se nota que estoy aprendiendo inglés, ¿eh?).

En un pueblo de 25.000 habitantes, con dos farmacias abiertas hasta las 11 de la noche, desde que llego hasta dicha hora me puedo dedicar fácilmente a hacer una paella, tejer una bufanda o cualquier labor que requiera toda mi atención, ya que nadie vendrá.

 

 

Eso sí, en cuanto llegan las once y cinco, empieza a sonar el timbre. Entonces te acuerdas amablemente de todos los familiares de tus compañeros boticarios que decidieron ampliar horario y abrir hasta tarde.

Dejas tu labor de punto, si es el caso, y empiezas a atender.

Ya, ya sé que vosotros estáis al otro lado del timbre y que sois los que acudís a la farmacia de guardia. Pero, ¿de verdad pensáis que es urgente una barra de cacao a la una de la madrugada???????

¿O un enjuague bucal (no diré marcas….) a las dos? ¿O un paquete de chicles a las doce y media? ¿O preguntar dónde hay un cajero de la Caixa a las cuatro? Verídico. Lo juro.

Sí, estoy de guardia y es mi trabajo, lo sé. Pero esto es un servicio de urgencias, no un VIPS….

 

 

Puedo entender que vengan a pedir preservativos a las cinco de la mañana, puede ser que sea un tipo que no se come nunca un rosco y esa noche le haya salido plan, no es cuestión de que por no tener un condón, yo se lo arruine, así que lo dispenso gustosa.

También puede ser que ese papá con cara desencajada necesite el chupete para calmar a su churumbel, que lleva llorando desde las doce, porque se lo han olvidado en casa de la abuela cuando han estado de visita por la tarde, y al día siguiente tiene que madrugar. La opción es venir a la farmacia o tirar al niño por la ventana, y eso no es plan.

Pero lo que no me entra en la cabeza es que a las doce de la noche vengan a por leche para el bebé.

 

 

Y diréis, pues no se va a quedar el niño sin comer ¡vaya boticaria petarda!. Pues no, pero resulta que esa mamá o ese papá que se han encontrado que no tienen leche para el niño a las doce, le han dado la última toma a las nueve y se habrán dado cuenta que no les queda más, no hay que esperar a última hora, cuando le voy a preparar el biberón para salir pitando a la farmacia. Seguro que ellos han cenado y se han preocupado de ir a Mercadona a comprar para la cena sabiendo que no había nada en casa ¿o no?

Igual que tampoco entiendo que a las cinco de la mañana vengan con una receta que el médico les ha hecho 15 días antes, de un tratamiento habitual de la tensión, del colesterol…. Pero bueno, ¿te has dado cuenta a esa hora, cuando tienes la receta en casa dos semanas? No lo entiendo.

¡Soy una quejica! Lo sé. Menos mal que la vida de vez en cuando te pone en tu sitio, y te hace tragarte esas diatribas que de vez en cuando sueltas. Me explico: una de las cosas que más odio de las guardias es cuando vienen a las 7:30 de la mañana a por un envase para un análisis de orina (inciso: nunca digáis “dame un envase de orina”, porque dan ganas de contestar “un momentito, que voy a ver si echo un chorrete….”; pedid un envase “””para”””” orina, porfa).

Y es que a esas horas, ya no puedes echar un sueñecito. Si te levantan a las tres o las cuatro, luego sigues durmiendo, pero a las siete y media, como que no. Así que yo siempre me quejaba de que la gente no era previsora, que sólo se acordaba a última hora del análisis, y que ya podían habérselo comprado el día de antes…..Hasta que un día, tuve que hacerme un análisis. Y sí, adivináis, tuve que ir a la farmacia de al lado de mi casa, porque a ver quién era el guapo que aguantaba sin hacer pis, cogía el coche y las llaves de la farmacia y se iba a la otra punta del pueblo a por el envase de orina. Yo no, desde luego. Así que, humillando la cabeza, como un Mihura cualquiera, llamé al timbre y dije: Perdona, Carmen, ¿me das un envase para la orina? ……

 

En fin, y dejando ya este escatológico tema, voy a hablaros de la receta de hoy.

Me encantan las tartas de manzana, en todas sus variedades: bizcochos, tartaletas, con crema…..

Así que estas tartitas de hoy os podéis imaginar que me encantaron. Y eso que el hojaldre no era casero, esperad a que llegue la receta de los croissants……Mmmmmm.

 

-Tartas de Manzana de Hojaldre con Salsa de Caramelo

Ingredients

  • 1 lámina de hojaldre
  • 2 manzanas (yo una fuji y una granny smith)
  • 3/4 Taza natillas de vainilla (enlace a la receta más abajo)
  • 2-3 Cucharadas salsa de caramelo (enlace a la receta más abajo)

Directions

1.
Extended una capa de natillas en la lámina de hojaldre.
2.
Colocad las manzanas en láminas.
3.
Hornead a 200ºC unos 25-30 minutos hasta que todo esté dorado.
4.
Echad un poco de salsa de caramelo por encima.

Note

La recetas de la salsa de caramelo y natillas son éstas (para la del caramelo hay que usar el traductor, no he tenido tiempo a pner la receta en español, lo siento)

Podéis pincelar la tarta o tartitas con almíbar al sacarlas del horno para darles más brillo.

 

Quedaron superligeras y buenísimas. No son demasiado dulces, pero si sois muy golosos no tenéis más que ponerles por encima un poquito de la salsa de caramelo.¡Buen fin de semana!

María José

 

1 Comment

  • Reply Puff Pastry Apple Tarts with Salted Caramel Drizzle | honey & figs October 18, 2013 at 7:23 pm

    […] {Receta en Español aquí} […]

  • Leave a Reply

    I have read and accept the privacy policy *

    Basic information on personal data protection.
    Person responsible: Consuelo Morcillo More info.
    Purpose: Moderate the comment section. More info.
    Legitimacy: Your given consent. More info.
    Final recipients: Data is kept on Dinahosting servers, where this website is hosted. More info.
    Rights: You're entitled to access, rectify, limit or remove your data, as explained on the aditional data section.
    Data storage period: Data will be saved until those concerned request its deletion.
    Additional information: additional information on your personal data protection can be found on my privacy policy.