Habichuelas con Chorizo

Hoy, además de la Tontá que viene más abajo, traigo una receta simple, de las de toda la vida, lo que en mi pueblo se ha llamado siempre “ensalá de habichuelas”, pero que ni es ensalada ni se le parece, son unas alubias estofadas, simplemente.

Yo siempre he odiado las alubias, desde pequeña, pero en casa gustan a todos, de hecho, son la comida favorita de mi marido y de mi madre, así que se preparan muy a menudo. Yo me las como, aunque no me gusten, pero he de reconocer que a la hora de prepararlas son de lo más rápido que hay.

Habichuelas con Chorizo

Ingredients

  • 250 Gramos judías pintas secas
  • 1 cebolla
  • 4 chorizos
  • 2-3 C.s aceite de oliva extra virgen
  • suficiente agua para cubrir las habichuelas
  • 1 C.c pimentón ahumado
  • sal

Directions

1.
Poned en remojo las habichuelas la noche de antes.
2.
Saltead la cebolla y los chorizos.
3.
Retirad la olla del fuego y añadid el pimentón, removiendo durante un minuto para que no se queme.
4.
Echad las habichuelas y el agua, la suficiente como para que las cubra.
5.
Colocad la tapa a presión y cocinadlas unos 25-30 minutos (depende de vuestra olla).
6.
Quitad la tapa y hervid a fuego lento unos 15 minutos para que espesen.

Note

Si no tenéis tapa a presión, creo que se tarda una hora con una olla normal.

En la tabla encontraréis la manera de preparlas, aunque supongo que todos sabréis hacerlas y las habréis preparado alguna vez, no os descubrimos nada nuevo…. Pero vamos con lo importante hoy: LA TONTÁ:

–La despertaron las mariposas en el estómago. Por fin había llegado el momento. Después de más de 150 días con las entradas en la mano, iba a emprender el viaje que la llevaría al deseado concierto.Unas horas más de instituto, y saldrían en dirección a una ciudad desconocida para ella, pero que había jugado un importante papel en la historia de España.

Todo empezó cuando un día su padre le dijo que si ÉL venía a España, la llevaría a un concierto. No pensaba que ella le tomaría la palabra y no se olvidaría de la promesa, cuando, unos meses después, anunciaron la gira española con el nuevo disco.

 

 

Se buscó una aliada, su madre, y juntas, barrenaron la reticencia del padre y le recordaron su promesa, dejándole elegir, eso sí, a qué ciudad de las señaladas en la gira, acudirían.

San Sebastián y Barcelona quedaron descartadas por lejanas, al igual que Madrid, en este caso por evitar demasiadas aglomeraciones. Solo quedaba una opción, que demostró ser la mejor, porque aunque ninguno de ellos conocía la ciudad, los tres volvieron con ganas de regresar en otra ocasión.

Se hacía raro que una chica de 15 años quisiera ir a un concierto de un hombre que podría ser su abuelo (había nacido el 23 de septiembre de 1949, en New Jersey), casi seguro que sería de las personas más jóvenes en el concierto, pero cuando estaban allí descubrió que no era así: desde niños de 8 ó 10 años, hasta personas de más de 70 años, todos coreando las canciones que le hicieron famoso.

El viaje se hizo largo. Estaban a comienzos de mayo, una primavera que se suponía de temperaturas suaves, pero que justo ese fin de semana recibía una ola de calor en toda España. Hicieron una parada para comer en la capital del imperio de los Omeyas, donde ya se dejaba notar el calor.

Mientras tanto, en el coche, el Ipod desgranaba las canciones que escucharían en el concierto, una selección de sus 18 álbumes, 16 de los cuales fueron disco de platino. Al fin y al cabo, llevaba más de cuarenta años en el mundo de la música. Compró su primera guitarra por 18 dólares a los 13 años.

No era una de sus favoritas la que había ganado el Oscar por la película “Philadelphia”, pero aún así la escucharon soñando ya con oirla en directo.

Y así llegaron a su destino, a una hora en la que el calor ya debería haber dejado paso a una tranquila calma, pero se encontraron con que todo lo que habían oído sobre las temperaturas de esa ciudad era cierto, el calor era agobiante, estaban en Mayo, pero parecía que una máquina del tiempo los hubiera trasladado a Agosto.

Se instalaron en el hotel, al lado del estadio Sánchez Pizjuán, y salieron a disfrutar de la ciudad y de su ambiente. Comprobaron la proberbial simpatía de sus habitantes y recorrieron sus callejuelas a pesar de la impresionante ampolla en el pie que su madre se había traído de casa, consecuencia de los primeros calores con zapatos cerrados. Siempre recordará el olor a vinagre que impregnaba el baño del hotel cada vez que regresaban de un paseo, cuando su madre sumergía los pies en un baño con él aderezado intentando aliviar en vano el dolor.

Llegó el sábado. El concierto era el domingo por la noche. El tiempo se hacía eterno, menos mal que los paseos por el parque de María Luisa y la Plaza de España aliviaban la espera, no así el calor infernal.

Mientras tanto, seguían escuchando las canciones del último disco, “Wrecking ball”, y discutiendo cuál era la mejor. Cada uno tenía su favorita, aunque por supuesto, las anteriores y más conocidas ganaban de calle en cuanto a preferencias: “Brilliant disguise” (1.987), “Born to run” (1.975), “Dancing in the dark” (1.984), “The river” (1.980)….

Y por fin, el domingo. El concierto empezaba a las nueve. A las seis, ella se empezó a poner nerviosa: a ver si no iban a llegar a tiempo. Cogieron un autobús. Conforme se iban acercando al Estadio Olímpico de la Cartuja, iban subiendo fans con camisetas. Se sentía como si empezara a formar parte de un selecto club y ahora iba a cumplir su sueño.

 

 

Llegaron pronto. Tenían entradas de grada, pero ella se estuvo quejando todo el concierto porque quería estar en la pista. No era posible, así que se tuvo que conformar con verlo desde allí. Su madre agradeció eternamente al cielo el tener asientos, no hubiera soportado las más de tres horas de concierto de pie, entre la multitud. Aún no entiende cómo un hombre de más de 60 años puede tener esa energía para estar cantando y bailando sin parar durante más de 180 minutos. Y eso que no fue el concierto más largo de su historia. Ese mismo año, en Madrid, el 17 de junio, dio el que hasta entonces fue el más extenso: 3 horas y 48 minutos, duración que fue superada el 1 de Agosto en Helsinki, con más de cuatro horas de concierto.

Fue puntual, pasaban pocos minutos de las nueve cuando empezaron a sonar los acordes de una de las canciones favoritas de su madre: “Bad lands”. A partir de ahí, una sucesión de temas del nuevo disco y canciones históricas, aunque ella se quedó con las ganas de oir la que más esperaba: “The river”, que sí cantó en Madrid y que dedicó a Nacho, uno de sus fans que había fallecido de cáncer unos días antes.

Especialmente emotivo el tributo a su buen amigo y compañero, el saxofonista de la E- Street Band Clarence Clemons, fallecido en junio de 2011, a consecuencia de un derrame cerebral

También se echó en falta a su segunda esposa, Patty, otro del los miembros de la banda, ya que, según dijo, se había quedado cuidando a sus tres hijos, Evan, Jessica y Samuel.

27 canciones y tres horas después, con los ojos brillantes de excitación, los tres salieron del estadio, rumbo al hotel, conscientes de que habían plantado una semilla en el corazón de ella, y que no pararía hasta volver a ver al Boss de nuevo en concierto.

13 de mayo de 2012, Sevilla, Bruce Springsteen y el calor sofocante. Una experiencia inolvidable.

 

Dedicado, por supuesto, a la sevillana Yeste, que me invitó a su reto de las Tontás.

 

María José

1 Comment

  • Reply Sabina vs Tena o la venganza se sirve fría. ¡Qué tontá! | Entre el olvido y la memoria October 12, 2013 at 12:07 am

    […] Habichuelas con chorizo en Honey and Figs (Incluye la tontá) […]

  • Leave a Reply

    I have read and accept the privacy policy *

    Basic information on personal data protection.
    Person responsible: Consuelo Morcillo More info.
    Purpose: Moderate the comment section. More info.
    Legitimacy: Your given consent. More info.
    Final recipients: Data is kept on Dinahosting servers, where this website is hosted. More info.
    Rights: You're entitled to access, rectify, limit or remove your data, as explained on the aditional data section.
    Data storage period: Data will be saved until those concerned request its deletion.
    Additional information: additional information on your personal data protection can be found on my privacy policy.