Fruit tartalette / Tartaleta de frutas

Guys, exams are over!!! (hi) Can you imagine how happy I am now? And finally, the weather’s looking up so now it actually feels like summer (and there’s some darn nice natural light which makes for better pictures, although I still have to improve my photography skills like a whole lot ;)). Therefore you’d guys better expect lots of new recipes to beat this (not-so-great when your trying to workout outside) summer heat: ice-cream, fro-yo, frozen pies, popsicles… oh boy the possibilities are endless, I can’t believe I have free time again!!

What I want to show you today is probably the tastiest tartalette which has ever been made in our kitchen. Sure, it seems a lot of work, but it’s quite a fun weekend project! Only remember to start preparing it a day before you want to eat it, as the pastry dough and custard take long hours to chill. I ensure you that all your effort will be paid off in the end!
Although it does take some time to be prepared, all the steps are pretty simple (except for peeling and slicing the fruit, which I LOATHE (this is when Fig Mum comes to scene)). The crust is quite easy to make, even if you, like me, have not a lot of experience with pastry. Oh boy, let me tell you how darn good it is, kind of like biting on a giant butter cookie 😉
What about the custard?? This ain’t your momma’s custard, it’s like a gazillion times better, I swear. Cream cheese (reduced guilt!!!) custard. Smooth, creamy and oh, so decadent I might or might not have eaten a shameful amount by the spoon.
And the best part is that this tart is topped with loads of fresh, seasonal, sweet fruit which besides being tasty (and so pretty, ain’t it a beautiful tart??) is full of vitamins and fiber and therefore so good for you. Plus you get to use whatever fruits are your favourites. This time I used strawberries (yum!), kiwifruits, peaches and pineapple, but I do think that grapes, blueberries and mango would be plain fantastic as well!
To put it short, guys: if you’re looking for an actual treat (keep in mind that this tart has quite a lot of butter and stuff so it’s not something you’d have everyday… although I got to include some healthier modifications) you should make this tartalette. This recipe makes a HUGE tart, so it’d be awesome to bring it to a party or something (you’ll friends will love you but be careful because they might move to your house so you can prepare this pie for them everyday lol).
Let’s get to the recipe now:
For the pastry dough (adapted from here)
300 gr. softened butter
40 gr. powdered sugar
110 gr. white sugar
60 gr. almond meal
a pinch of salt
2 large eggs
470 gr. all purpose flour
30 gr. wholemeal flour
Technically, you have to follow some kind of order when you make the dough. Well… I didn’t because it sounded too complicated so what I did was mixing everything together with my (clean) hands in a large bowl. And guess what, my crust still came out perfect! So what you have to do is:
Mix everything together with your hands until you can shape dough into a smooth ball. Wrap your ball in cling-film paper and chill overnight. The following morning, roll out your dough (you won’t need it all, but it freezes wonderfully. If you do not want dough leftovers, you may halve the recipe) and bake blind at 160 ºC for about 30 minutes. After 30 minutes, remove your beans or balls or whatever you have used to bake it blind and bake it for 5-10 minutes more, until it looks golden. Keep in mind that these times depend on your oven, so check constantly so it doesn’t burn! Once cooled, brush with 60 gr. of melted bittersweet chocolate so it doesn’t get soggy when you add the custard!
For the cream cheese custard:
300 ml. low fat milk
225 gr. light cream cheese
100 gr. sugar
a couple of drops of stevia if needed
35 gr. cornstarch
4 eggs
2 vanilla pods
Scrape vanilla seeds into a bowl. Whisk everything together in the same bowl until no lumps remain. Cook on medium heat until it thickens, stirring constantly so custard doesn’t burn and stick to your pan (it should take just a couple of minutes). Remove from heat and chill overnight so the flavours meld together.
To asemble:
Assorted fruit of your choice, peeled and sliced
60 gr. bittersweet chocolate, melted
To assemble:
Spread the custard on baked crust (remember to brush it with melted chocolate before). Arrange sliced fruit on top beautifully (or not, you can make a mess out of your fruit but I prefer it when this tartalette looks pretty ;)). You may also add a glaze to make it shine.
That was all, I really hope you make this and enjoy as much as I do!
Consuelo xx
¡¡Los exámenes se han terminado ya!! (hola, por cierto) ¿Os podéis imaginar lo feliz que estoy? Y por fin parece que el tiempo mejora y empieza esto a parecer verano (y ya hay luz para hacer mejores fotos, aunque aún me queda tantísimo que mejorar ;)). Así que id esperando un montón de recetas nuevas fresquitas para hacer frente al (no tan genial cuando una trata de hacer ejercicio fuera) calor veraniego: helados, yogures helados, tartas heladas, polos… Las posibilidades son infinitas, ¡si es que no me creo que vuelva a tener tiempo libre!
Lo que os quiero enseñar hoy es la que probablemente sea la mejor tarta que ha salido de nuestra cocina. Y sí, que parece que va a ser mucho trabajo, pero si lo hacéis un fin de semana con tiempo es divertido. Sólo acordaros de empezar a prepararla un día antes de que la vayáis a comer, porque la crema y la masa tardan muchas horas en estar listas. Pero yo os aseguro que todo vuestro esfuerzo se verá recompensado al final 🙂
Y aunque se tarda bastante de hacer, todos los pasos son bastante sencillos (excepto quizá pelar la fruta, cosa que yo odio, y es ahí donde Mamá Higo entra en acción ;)). La base es bastante simple de hacer, incluso si no tenéis mucha experiencia en este tipo de masas. ¡Y vaya si está buena! ¡Como comerse una enorme galleta de mantequilla!
¿Y qué me decís de la crema? Ésta no tiene nada que ver con la crema pastelera a la que estáis acostumbrados, es como tropecientasmil veces mejor, prometido. Crema con sabor a tarta de queso (¡y aligerada! Suave, cremosa y tan tan buena que a lo mejor no me he comido cantidades vergonzosas simplemente armada con una cuchara…
Y lo mejor de todo es que está cubierta por montones de fruta de temporada, fresca y dulce, que además de saber deliciosa, está llena de vitaminas y fibra y es buena para vosotros. Además, si es que podéis usar vuestra fruta favorita, la que vosotros queráis. Esta vez yo he usado fresas (ñam), kiwis, melocotones y piña, pero pienso que unas uvas, arándanos o mango tampoco le irían mal.
En resumen: si buscáis un postre de los buenos, buenos (tened en cuenta que lleva bastante mantequilla así que no es algo que se pueda comer todos los días… aunque eso sí, he hecho unos pocos arreglos para hacerla más sana, eh) debéis probar esta tarta. Con estas cantidades sale una tarta enorme, así que sería una buena idea llevarla a una fiesta o algo así (vuestros amigos os adorarán, pero tened cuidado, que igual más de uno se muda a vuestra casa y os obliga a que le preparéis esta tarta todos los días jaja)
 Y ahora la receta, por fin:
Para la base, adaptada de aquí:
300 gr. mantequilla en pomada
40 gr. azúcar glas
110 gr. azúcar granulada
60 gr. almendra molida
una pizca de sal
2 huevos (los míos L)
470 gr. harina blanca
30 gr. harina integral
Técnicamente, hay que llevar un cierto orden añadiendo los ingredientes, pero yo no lo hice porque sonaba complicado. Lo que yo hice fue mezclarlo todo con las manos (limpias, eso sí) en un bol. Luego formé una bola que refrigeré toda la noche. A la mañana siguiente, la estiré con el rodillo, la coloqué en la bandeja del horno y horneé en blanco a 160ºC durante 30 minutos. Pasados esos 30 minutos, retiré las habichuelas y la metí de vuelta al horno otros 5-10 minutos hasta que estaba dorada. Cada horno es un mundo, así que yo que vosotros la vigilaría constantemente para que no se queme. Cuando enfríe, la pinceláis con 60 gr. de chocolate negro derretido para que no se ablande la base al echar la crema.
Para la crema de queso:
300 ml. leche semi-desnatada
225 gr. queso crema ligero
100 gr. azúcar
stevia líquida en caso de quererla más dulce
4 huevos
35 gr. maicena
2 vainas de vainilla
Extraemos las semillas de vainilla y las ponemos en un bol. Añadimos el resto de ingredientes y batimos con varillas hasta que no queden grumos. Ponemos a calentar sin dejar que hierva hasta que espese (no debería tardar más de un par de minutos) sin dejar de remover para que no se queme. Se retira del fuego una vez espese y se deja enfriar toda la noche.
Otros ingredientes:
Fruta fresca variada (la que queráis), pelada y partida
60 gr. chocolate negro derretido
Echad la crema en la base horneada (no os olvidéis de pincelarla antes) y poned la fruta encima de manera que quede bonita (o no, eso al gusto de cada uno, pero yo prefiero mis tartas bonitas). Por encima podéis ponerle almíbar o brillo para tartas si os gusta.
Eso era todo, disfrutadla,
Consuelo xx

6 Comments

  • Reply Laurel y Menta June 14, 2013 at 8:36 pm

    Qué tarta más colorista y apetecible…
    La fruta nos da tanto juego en la repostería, verdad?
    Te ha quedado para pegarle un mordisco…
    Besitos

  • Reply Pilar June 15, 2013 at 1:53 pm

    Hola, Consuelo. Pero qué grande que eres, me encanta lo creativa que eres y lo maravillosa. Necesitaría que organizases cursos para las torpes como yo.
    Un beso muy grande.

    • Reply Consuelo Morcillo June 16, 2013 at 10:38 pm

      Hola Pilar. Muchas gracias por pasarte, a ver si nos vemos pronto, que ya tengo muchas ganas 😉
      Besos!!

  • Reply Marta de Galeteria June 16, 2013 at 7:39 pm

    Que pintaza!!

    Estas tartaletas de frutas son preciosas y lo mejor, con muchas vitaminas!

    Besos

    http://galeteria.blogspot.com.es

  • Reply Consuelo Morcillo June 16, 2013 at 10:39 pm

    Eso sí, nunca viene mal un extra de vitaminas en verano. Y si están ricas, más que mejor 😉
    Muchas gracias por pasarte,
    Un beso xx

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